Comparar este juego
Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands

Reseña · Acción · Xbox 360 · PlayStation 3

Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands

Revisado: 30 abr 2026

Xbox 360 · PlayStation 3

Volition · 2009

Calificación Ludograph

B

Bueno

62 /100

Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands es un shooter de acción que desarrolla la conciencia espacial y la coordinación ojo-mano con un juego destructivo, que contiene alta violencia.

06010030BeneficioRiesgo bajoB 45 · R 2
La lectura Ludograph, trazada a partir de las subpuntuaciones publicadas de beneficio y riesgo.

Desarrollo (BDS)

45

Riesgo (RIS)

2

Límite diario

Clasificación por edad

17+

Beneficios para el desarrollo

B1Cognitivo
0.54
B2Socioemocional
0.10
B3Motricidad
0.75

Red Faction: Guerrilla ofrece una rica experiencia de mundo abierto con atractivas mecánicas de destrucción que fomentan la resolución de problemas y la conciencia espacial. Los jugadores pueden desarrollar el pensamiento estratégico y la coordinación ojo-mano a través de su jugabilidad llena de acción.

Riesgos de diseño

R1Presión de bucles de compulsión
0.03
R2Monetización
0.00
R3Riesgo social
0.00

El juego contiene contenido maduro que incluye altos niveles de violencia y lenguaje fuerte, consistente con su clasificación M. Aunque carece de monetización manipuladora o riesgos sociales, su intensa acción puede requerir regulación emocional por parte de los jugadores.

Contenido (no incluido en el puntaje de riesgo)

R4.1Nivel de violencia
1.00
R4.2Contenido sexual
0.33
R4.3Lenguaje (grosero)
0.67
R4.4Referencias a sustancias
0.33
R4.5Miedo / Horror
0.33

El riesgo de contenido se muestra por separado y no afecta la recomendación de tiempo.

Comprobaciones de diseño normativo · DSAEvaluado: cumple los criterios·GDPR-KEvaluado: cumple los criterios·ODDSEvaluado: cumple los criterios

  • DSA:Qué comprueba Ludograph: si el diseño del juego ofrece a los menores la transparencia que exige la Ley de Servicios Digitales de la UE: términos claros, valores predeterminados honestos y vías de denuncia visibles.: Estimated from review data. No dark pattern or child-targeting concerns found.
  • GDPR-K:Qué comprueba Ludograph: si la verificación de edad y los flujos de consentimiento están diseñados para menores de 16 años, en el espíritu del Artículo 8 del GDPR.: Estimated from review data. No privacy or child-targeting concerns found.
  • ODDS:Qué comprueba Ludograph: si se publican las probabilidades de las recompensas aleatorias de pago, como exigen China, Japón y Corea del Sur.: Estimated from review data. No paid random-reward mechanics found, so drop-rate disclosure requirements do not apply.

Reflejan la evaluación de Ludograph de las prácticas de diseño del juego frente a los criterios de cada marco, no una determinación legal de cumplimiento.

Preguntas frecuentes de los padres

¿Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands es seguro para niños?

Ludograph otorga a Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands una calificación de 62/100, recomendado a partir de los 17 años. Ofrece beneficios sólidos pero requiere orientación parental sobre los riesgos.

¿Para qué edad es apropiado Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands?

La rúbrica de Ludograph recomienda una edad mínima de 17 años para Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands, basada en beneficios, riesgos y revisión de contenido.

¿Cuánto tiempo deberían jugar los niños a Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands?

No publicamos una recomendación de sesión diaria para Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands: sus riesgos de diseño se sitúan en nuestra banda más alta, donde un límite de tiempo por sí solo no gestiona los riesgos. Para niños sugerimos elegir una alternativa.

¿Cuáles son los principales riesgos de Red Faction: Guerrilla - Demons of the Badlands?

El juego contiene contenido maduro que incluye altos niveles de violencia y lenguaje fuerte, consistente con su clasificación M. Aunque carece de monetización manipuladora o riesgos sociales, su intensa acción puede requerir regulación emocional por parte de los jugadores.