LumiKin
Beholder 2

Review · Aventura · Nintendo Switch · PC · Android

Beholder 2

Por la redacción de LumiKin

Revisado: 01 may 2026

Nintendo Switch · PC · Android · iOS · Xbox One · PlayStation 4 · macOS · Linux

Alawar Entertainment · 2018

LumiScore

59/100

Good

Desarrollo (BDS)

44

Riesgo (RIS)

10

Límite diario

120min

Clasificación por edad

7+

Developmental benefits

B1Cognitive
0.56
B2Social-emotional
0.43
B3Motor
0.15

Beholder 2 desafía a los jugadores con complejos dilemas éticos y toma de decisiones estratégicas en un entorno totalitario, promoviendo el pensamiento crítico y la comprensión de las estructuras sociales. El juego fomenta la comprensión lectora a través de su jugabilidad centrada en la narrativa.

Design risks

R1Dopamine pressure
0.17
R2Monetization
0.00
R3Social risk
0.11

Los fuertes temas del juego sobre la propaganda y la ambigüedad moral, ambientados en un estado distópico, pueden ser intensos para los jugadores más jóvenes. Si bien no hay riesgos directos de monetización, el enfoque del juego en el avance individual dentro de un sistema corrupto podría verse como una promoción de una visión cínica del mundo.

A tener en cuenta

  • Monthly spendTypical real-money spend by engaged players: $0–0/mo.
Tiempo medio de juego~5 hRevisadomay 2026Cómo calculamos las puntuaciones →

Preguntas frecuentes de los padres

¿Beholder 2 es seguro para niños?

LumiKin otorga a Beholder 2 un LumiScore de 59/100, recomendado a partir de los 7 años. Ofrece beneficios sólidos pero requiere orientación parental sobre los riesgos.

¿Para qué edad es apropiado Beholder 2?

La rúbrica de LumiKin recomienda una edad mínima de 7 años para Beholder 2 (M), basada en beneficios, riesgos y revisión de contenido.

¿Cuánto tiempo deberían jugar los niños a Beholder 2?

El tiempo de juego recomendado por LumiKin para Beholder 2 es Up to 120 min/day, calibrado al perfil de dopamina, monetización y presión social del juego.

¿Cuáles son los principales riesgos de Beholder 2?

Los fuertes temas del juego sobre la propaganda y la ambigüedad moral, ambientados en un estado distópico, pueden ser intensos para los jugadores más jóvenes. Si bien no hay riesgos directos de monetización, el enfoque del juego en el avance individual dentro de un sistema corrupto podría verse como una promoción de una visión cínica del mundo.