LumiKin
Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon

Review · Aventura · Xbox · PC · GameCube

Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon

Por la redacción de LumiKin

Revisado: 01 may 2026

Xbox · PC · GameCube · PlayStation 2

Revolution Software · 2003

LumiScore

60/100

Good

Desarrollo (BDS)

43

Riesgo (RIS)

0

Límite diario

120min

Clasificación por edad

13+

Developmental benefits

B1Cognitive
0.58
B2Social-emotional
0.23
B3Motor
0.35

Broken Sword 3 ofrece una rica experiencia narrativa con puzles atractivos y desafíos que requieren pensamiento crítico. Los jugadores desarrollarán habilidades de resolución de problemas y se sumergirán en una historia cautivadora.

Design risks

R1Dopamine pressure
0.00
R2Monetization
0.00
R3Social risk
0.00

El juego contiene violencia leve relacionada con su trama de misterio, pero carece de mecánicas de diseño manipuladoras o presiones de monetización.

A tener en cuenta

  • Monthly spendTypical real-money spend by engaged players: $0–0/mo.
Tiempo medio de juego~1 hRevisadomay 2026Cómo calculamos las puntuaciones →

Preguntas frecuentes de los padres

¿Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon es seguro para niños?

LumiKin otorga a Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon un LumiScore de 60/100, recomendado a partir de los 13 años. Ofrece beneficios sólidos pero requiere orientación parental sobre los riesgos.

¿Para qué edad es apropiado Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon?

La rúbrica de LumiKin recomienda una edad mínima de 13 años para Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon, basada en beneficios, riesgos y revisión de contenido.

¿Cuánto tiempo deberían jugar los niños a Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon?

El tiempo de juego recomendado por LumiKin para Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon es Up to 2 hours/day, calibrado al perfil de dopamina, monetización y presión social del juego.

¿Cuáles son los principales riesgos de Broken Sword 3 - The Sleeping Dragon?

El juego contiene violencia leve relacionada con su trama de misterio, pero carece de mecánicas de diseño manipuladoras o presiones de monetización.